Anoche desvirgué a Soraya

Estoy seguro de que mis palabras van a levantar envidias entre los lectores masculinos de este foro, pero ella eligió y eligió bien. Muchos querrían haber estado allí la primera vez, pero me tocó a mí, y disfruté... bueno, creo que disfrutamos porque de su cara no desapareció la sonrisa en toda la noche.

A pesar de ser su primer concierto demostró la seguridad y el poder sobre el escenario propios de una estrella. Lástima que su primer disco sea malo, pero malo hasta horrorizar, porque con su voz es capaz de transmitir tanto como con su sonrisa. Si consigue forjarse un estilo propio, triunfará, fuerza no le falta.

Interpretó varios temas de su disco, pero no pudo evitar cantar las más conocidas actuaciones en OT. Momentos orgásmicos fueron sus versiones de I will survive y Mein herr, que provocaron incluso desmayos entre los más entregados seguidores.

Lo mejor fue, cuando una vez terminada la velada, me susurró al oido que nunca olvidaría su primera vez...

Mi realidad, nacional.


En plena época de reordenación territorial de nuestro país, comienzan a aparecer términos que ni sabía que existían, porque, seamos sinceros, jamás me he leído un estatuto autonómico, ni pienso.

Nacionalidad autonómica, realidad nacional, nación, estado, patria... palabras. Palabras que expresan sentimientos, imagino, y es por eso que despiertan tantas y tan exaltadas emociones. En definitiva, palabras, aunque hoy venga a hablar de sentimientos. Quizá muchos de los que lean esto (que tampoco serán muchos, para qué nos vamos a engañar), no sepan apreciar la conmoción de mis palabras, pero la rabia y la tristeza se ha adueñado de mí al leer la siguiente noticia publicada hoy por El País:

Arrancadas 80 mimosas en Aluche para reparar un carril-bici

Al menos 80 acacias de la especie Deabalta, árbol conocido en Madrid como mimosa, han sido arrancados de sus alcorques en la calle de Valmojado, en Aluche, en el curso de una actuación de una contrata municipal para reconstruir un carril bici mal diseñado. A otros 120 árboles de la misma especie les aguarda el mismo destino, según han denunciado fuentes de Ecologistas en Acción. Un portavoz municipal asegura: "Los 80 árboles han sido trasplantados en una zona ajardinada entre el paseo de Extremadura y la Casa de Campo".

La actuación sobre las mimosas es resultado de la aplicación de un pacto de las asociaciones vecinales del barrio con el Ayuntamiento, suscrito el 14 de marzo, encaminado a transformar la anterior disposición de un carril-bici paralelo a la calle de Valmojado. El carril, contiguo al parque del Alcalde Carlos Arias, dejaba en el lado más cercano a la calzada, y más peligroso, un pasillo para peatones, que por ello invadían el espacio de los ciclistas.

"Nosotros planteamos rectificar esa disposición, de manera que quedara el carril-bici en el exterior y la franja peatonal más resguardada del tráfico", explica Javier Poveda, vicepresidente de la Asociación de Vecinos del Lucero, que firmó el acuerdo con el Ayuntamiento."Pero lo que nosotros rubricamos fue que las mimosas fueran trasplantadas, no arrancadas, y, menos aún, que lo fueran durante su floración, que es ahora, cuando más sufren", añade Poveda. "La concejalía de Movilidad se opuso en redondo a nuestra propuesta, que planteaba reducir un carril de la calzada, porque los flujos de tráfico en la calle de Valmojado lo permitían", señala Poveda.

"No nos ofrecieron otra opción que la de trasplantar las mimosas, pero tampoco han cumplido su compromiso", se queja.Ana López, vecina y miembro de Ecologistas en Acción, dice por su parte: "Las cien mimosas arrancadas de Valmojado se encontraban sanas; las 120 restantes también lo están. Tienen una edad media de unos 12 años y se encontraban en plena floración".


Por segundo año consecutivo la torpeza de la Junta Municipal arranca un símbolo de nuestro barrio, nuestro Aluche. El año pasado fue la demolición de un auditorio que llevaba 20 años con nosotros y que forma parte de los recuerdos de toda una generación del barrio, motivo: desde la concejalía de urbanismo se quiso hacer un poquito más solvente la economía de un familiar, pero vamos, no ha quedado en más que un escándalo de barrio. Y ahora nuestras acacias, esas que cuando florecían nos recordaban a todos que la primavera había decidido volver a engalonar nuestras calles.


Algunos vecinos estamos hartos, aunque intenten hacer callar nuestras voces, ya que a la Asociación de Vecinos de Aluche en su caseta de las fiestas que ahora disfrutamos les prohíben vender camisetas, no les dejan poner música, ni hacer conciertos, ni vender libros, ni repartir hojas informativas, ni recoger firmas,...

Evidentemente en mi barrio no habrá un referendum para modificar ningún estatuto vecinal, por eso no tendré que decidir si prefiero ser una realidad nacional, una nacionalidad, un distrito barriado o un barrio adistritado, en definitiva solo serán palabras. El sentimiento se lleva dentro.

El show de Cándido

Esta noche ha terminado en La Sexta un reality totalmente diferente, y ya solo por ese motivo creo que ya merece un tópic en mi frikiblog. Aunque la verdadera razón es que me he emocionado con la gran final, algo no muy difícil de conseguir en mí, para qué nos vamos a engañar.

En una especie "Show de Truman" un cándido concursante llamado Juanan ha pasado siete semanas en Villafortuna con el objetivo de convertirse en el ganador de un reality vulgar, lleno de tópicos. Lo que no sabe el pobre ingénuo es que todo está preparado, organizado previamente, las pruebas, las nominaciones e incluso la gran final, porque el único concursante es él.

La brillante idea ha puesto a prueba a un numeroso grupo de actores y guionistas que convivían con Juanan y que tenían que dar giros inesperados a un guión previamente elaborado, en función de las respuestas de su cobaya. Cuando todo estaba organizado para que el cándido concursante perdiera una prueba, el muy capullo la ganaba, y toda la cadena de acontecimientos que debían sucederse, derrapaban poniendo en alerta la imaginación de todo el equipo del programa. Sin duda alguna el resumen de todos estos momentos ha sido uno de los puntos clave de la gala final de esta noche.

Debe ser muy duro darte cuenta de que el último mes de tu vida ha sido una gran broma de cámara oculta, aunque lo cierto es que la primera reacción al conocer la realidad ha sido muy emotiva.

No tengo duda de que si este programa hubiese sido emitido por otra cadena el éxito habría estado garantizado, ahora, espero a que sean ciertos los rumores que apuntan que el próximo mes de octubre La Sexta emitirá la segunda edición de este concurso.

Que tiemble Marilyn Manson


Entre que dudo mucho que en Grecia se entienda el pluscuamperfecto Bloody Mary de Las Kepchup, y que según un estudio publicado por Vertele, las estadísticas demuestran que España lo tiene chungo para ganar Eurovisión, creo que voy a tener que ir buscando otro país al que apoyar.


Mi primera opción fue la de pasar del concurso como llevo haciendo desde hace años, con la honrosa excepción de la participación de nuestra Rosa de España. Pero hoy me he enterado por la prensa, que Finlandia está medio revolucioná por la participación de un grupo pseudoheavy que vestidos de teleñecos maquiavélicos, piensan dejar a Marilyn Manson a la altura del betún.

El grupo se llama Lordi, como no sé finlandés, no sé si será la traducción directa de lerdo, porque el memo lo hacen un rato. Y para qué nos vamos a engañar, eso es lo que a mí me gusta. Todavía no entiendo como hace unos años no ganó el austriaco aquel que le cantaba a su granja. Era tan friky el chico..., pero ya he puesto mis esperanzas en los ganadores del concurso organizado por Finlandia para elegir a su representante. Más de un 40% de los votos han sido para ellos, y es que al parecer tienen una colección más amplia de zero points que Pipi de almorranas en el culo. Por eso han decido, cual Hemoal, liberarse de su lastre con un antídoto seguro: el ridículo. Y es que quién no recuerda el "Quién maneja mi barcaaaaa".

Os dejo el vídeo, porque a los seguidores del thriller de Michael Jackson les traerá buenos recuerdos. Y una cita, el 20 de Mayo en Atenas: Hard Rock Hallelujah.


Pa mis excluberas


Quede atrapado hace unos 8 años por culpa de mis amigos, como le suele pasar a todos los adolescentes. La droga era nueva y sugerente, todo el mundo hablaba de ella, pero pocos la podíamos probar. Ahora todo el mundo lo prueba, repite y hasta se sumerge bajo su efecto para permitir que su mente viaje mucho más allá de lo que jamás habría soñado.

Hoy reconozco publicamente ser adicto, no podría vivir sin mi dosis diaria.

Gracias a internet me informo, me río, me emociono. Descubro día a día muchos aspectos de mí mismo que de otra manera no podría haber logrado. Por ejemplo, la amistad, uno de los motores de mi vida, aunque ya lo comentaré en otro momento, pues siempre he tenido la suerte de sentirme rodeado por mil amigos. Lo novedoso es que cada vez soy más consciente de que con un router y un portatil he sido capaz de sembrar un camino de confianza y simbiosis que nada tiene que envidiar a las relaciones cara a cara.

Hasta el punto de que me sorprendo afectado, si alguna de estas amistades decide dejar un foro de internet, porque me doy cuenta de que uno de los espacios en los que nos encontrábamos día a día, ha cerrado.

Lejos de volverme ñoño, dedico este tópic a mis excluberas y especialmente a mi Mila (memencilla no te pongas celosa), que la canción (elegida por Coda) me mola mogollón, y sé que compartimos gustos.




Los amigos de los animales

No, ninguna asociación conservacionista ha pagado ninguna importante suma de dinero para que escriba sobre ellos. Las cosas que hago con gusto, las hago gratis...

Voy a hablar de otros animales, quizá un poco más racionales, lo suficiente como para hacerlo en cualquier parte, porque con un plástico les vale. Con pantalones ajustados, pinta de malotes y mucho ego en los bolsillos, el otro día me encontré con Rubén y Leyva. Es curioso, estuve varios días pensando en nuestro encuentro, y ellos ni siquiera saben que me vieron. Lo que son las cosas de la fama, la suya por supuesto. Porque evidentemente hablo de Pereza y de su concierto hace unos días en la sala La Riviera.



Llegamos una hora antes de la apertura de puertas, y empezaron dos horas después de que entráramos, por lo que se hicieron esperar, y eso que intentaron amenizar con unos teloneros que bien podían haber quedao con sus novias, pa joder en casa, que en público y a tanta gente, está feo. Hombre.

Desprovistos de cualquier tipo de pudor empezaron el concierto elevando a los presentes hasta el techo de la riviera, porque no botar sin control al ritmo de animales debe ser pecado. O eso pensaban las cienes de personas allí presentes. Después de dos horas tocando y sudando (recuerdo que estoy escribiendo la crónica de un concierto), me quedé con ganas de Algo para cantar, y eso que con los Pereza estuvieron Los delinquentes, Deluxe y Amaral. Por eso mismo cuelgo la canción para que todos los que la sepan coreen conmigo...



Me ganaron. Me tienen en sus filas, les pienso seguir a donde vayan y hagan lo que hagan, y sencillamente porque lo pasé genial. Vibré, reí, me emocioné y berreé como un poseso(lo siento, por más que he intentado eso de cantar, no me sale muy bien), y espero repetirlo pronto.

Mi vecina me pone



Algo dentro de mí me obliga a confesar un secreto oculto durante años. En mis más recónditas fantasías siempre he soñado con tener una vecina que hiciera todo lo posible por quedarse atrapada conmigo dentro del ascensor. Evidentemente la verdadera obsesión de esa muchachita era desgastarme sin dar tiempo a la pausa. Por más que rezé para que mi sueño se hiciera realidad, jamás pude desfogar mis más oscuros deseos, no sé si por mi condición de ateo convencido o porque siempre he vivido en un primero y no montaba en ascensor.

Hasta ahora...

Justo ahora, cuando decides irte con tu novia a vivir, cuando decido comenzar una nueva vida, mi vecina se cruza en mi vida. No lo puedo evitar, ¡¡qué más quisiera!!. Pero todas las mañanas me despierto sobresaltado pensando en ella, no puedo evitar ponerme malo viendo su ropita tendida en la cuerda y seguir sus pasos pidiendo al cielo no caer en la tentación. Y es que mi vecina de arriba es... una maruja insoportable.

Mi vecina de arriba se levanta a las 8.30 en fin de semana y se dedica a mover los muebles del dormitorio, a subir y bajar la persiana, y abrir y cerrar puertas durante más de ¡¡¡ dos horas !!!, por lo que esté soñando lo que esté soñando, todas las mañanas mis primeras palabras van dedicadas a ella, palabras que no voy a repetir por si este blog lo leen los niños.

Mi vecina de arriba cuelga la ropa como si ella fuera la única que lava sus prendas en todo el edificio, porque sus sábanas con topitos rosas llegan del octavo al suelo sin mucha dificultad. Claro que a los vecinos que estamos en medio no nos entra luz por las ventanas... gracias vecina, gracias a tí nos hemos ahorrado las cortinas.

Claro, que lo mejor son sus pisadas. Deja caer todo su peso en cada paso, aun no la he visto, pero por la manera en la que tiemblan las paredes deduzco que lo que había ayer colgado en el tendero no era un saco de patatas, sino sus bragas.

Y es que mi vecina me pone, me pone de los nervios.

Esas piñatas

Qué santa paciencia ha tenido mi madre toda su vida. Recuerdo nuestros cumpleaños cuando éramos peques, y digo nuestros porque mi hermano y yo siempre lo hemos celebrado juntos... ¡¡ sagitarios al poder !!.

Cuando entro en la habitación no soy capaz de imaginar cómo era posible que unos 15 niños entráramos ahí dentro, junto con la mesa de patatas fritas, medias noches de jamón york y queso, pajitas, cubatas (coca cola con fanta naranja, que a uno siempre le han gustado las mezclas)y todo tipo de guarrerías compradas en los frutos secos. Aunque el momento estelar llegaba cuando mis tías y mi madre nos preparaban la piñata. Buah !. Nos volvíamos locos. Varios globos con caramelos, harina o agua dentro, una venda y un alfiler. La risa.

Recuerdo cómo en los meses de verano, cuando el tiempo era eterno y cada día una aventura, nos tirábamos en las escaleras del dentista a recordar quién se había pringao con la harina ese año. Y es que aquello era un acontecimiento social, tanto que hoy el azar, la coincidencia o el destino me ha hecho reencontrarme con un viejo amigo, de esos con los que quedaba para robarle huevos al pollero para tirárselos a los coches de la carretera de arriba, y recibir un vídeo de piñatas que me ha retornado a esa época tan añorada. Qué delicia poder mirar atrás y recordar momentos tan felices.



Aprovecho este tópic del pasado para comentaros a los miles de seguidores que día a día entran en mi blog, que estaré un tiempo ausente. No me voy a quedar mirando sin pestañear una foto de Leticia Sabater, es que voy a comenzar una nueva etapa donde reina el color sandía, y de momento allí no hay conexión legal a internet.

Besos y abrazos, y hasta pronto.

Color sandía


Aunque la foto no es de altísima calidad, por lo menos servirá para que los cotillas vayan saciando su curiosidad por conocer el archifamoso color sandía. Sin duda es la estrella de nuestra mansión. Siguiente entrega: proximamente.

Restituto engañado.

En mi línea de friki sin escrúpulos, suelo hacer un visionado inicial a todo reality que aparece por la parrilla de las distintas televisiones. Esta semana han empezado tres, a pesar de mi buena predisposición no pude aguantar más de cinco minutos seguidos LA COCINA DEL INFIERNO ni el CANTAS, O QUÉ?. Para la semana que viene estoy pensando bajar el volumen de la tele, sobre todo en el programa de Antena 3, y disfrutar de la gracia, el arte y los cuerpazos de mi Paula y mi Carolina, mis dos presentadoras favoritas. Pobres, vaya vodrios de programa les han dado.

Cuando mi ánimo andaba por el suelo y pensaba que nos encontrábamos ante otra época vacía, televisivamente hablando, y solo comparable a cuando coincidieron OT con el Lozano, GH VIP y ESTUDIO DE ACTORES, llegó el viernes y con él: ENGAÑO.

Morbo. Ni estudios sociológicos, ni búsqueda de nuevos artistas, ni lecciones de baile, lo que queremos los españoles es morbo. Y si hay una cadena que lo sabe esa es telecinco. Por eso ha reservado para la primera noche del finde un programa donde el sexo, la mentira, la traición, los cuernos, los celos y la estrategia son los principales ingredientes. En la primera cita cuatro chicas debían conquistar a Manuel Restituto, un chulito de playa. Hasta ahí todo normal. La gracia del concurso reside en que este tipejo debía descubrir cuál era la única chica soltera, mientras las otras tres intentaban equivocar al chaval con ayuda de sus novios, que dormían en la casa de al lado.

Al final, una inteligentísima Cristine (la rubia mulatita que se está enrollando con el menda) echó mano del saber femenino para hacer caer al memo de Restituto en sus viles engaños. Lástima que para eso hubiera que aguantar hasta las dos y cuarto de la mañana, porque el juego fue excesivamente largo, el único fallo.

GH 7: En el límite del bien.


Recuerdo perfectamente mi primer contacto con este programa. Sucedió hace casi seis años, allá por el 2000 y la 1000-A presentaba a los concursantes de un nuevo programa en el que una panda de pirados se metían en una casa para que viésemos cómo convivían. Lo conocí gracias a mis amigos, y recuerdo perfectamente la conversación en el gallego de toda la vida, y cómo algunos decían atreverse a entrar en la casa... ja ja ja. Cuando se lo comenté a mi novia, me dijo que era una parida y que nunca lo vería porque le daba pudor meterse de esa manera en la vida de los demás... anda que no se lo he recordado veces ni ná. Con lo enganchadita que ha estado ella.

Después de tanto tiempo ya me podría haber cansado de concursantes, nominaciones, grupos, pactos, estrategias, filias, fobias... pero este programa tiene algo que me atrapa, quiera o no. Entre otras cosas es que hay pocos espacios en la televisión actual en los que intenten renovarse temporada a temporada sin abusar de platós, pruebas o ritmos acertados. Y es que cada año es diferente, la primera edición impactó a todo el mundo, todo eran novedades y sorpresas, y sin ser la mejor ni por asomo, es la más añorada por todos, o por la mayoría. Porque yo me quedo sin lugar a duda con ese duelo Ainhoístas-Fresistas que viví muy intensamente gracias a gente como Mila, Cala, Lady o Coda. En el otro lado de la tortilla está GH 6: sosos, predecibles, alelaos y sin carisma fueron los protagonistas y morralla la que se fue quedando al final.

Y así hasta la edición que terminó anoche. Prometía mucho pero se quedó en casi nada. La rivalidad entre los dos grandes grupos no ha dado para mucho porque entre todos los integrantes de la caja de pandora no suman más neuronas que las de Yola Berrocal, que por cierto, se ha aumentado los pechos hasta que los pezones rozan con sus morros...

Afortunadamente dos personajes han resaltado por encima de los demás: El lado oscuro. Pertenecen a ese grupo de personas a los que les gusta creerse por encima de los demás, y si encima se demuestra que lo son, llegan a un límite de prepotencia que debería ser penalizable. Con todo y con eso, misteriosamente, cuentan con mi apoyo. Sin llegar a entrar dentro del grupo de mis concursantes favoritos de todas las ediciones, han sabido darle al programa el ritmo necesario como para situarlo en el límite del bien, pero sin llegar al notable.

Con todo y con eso, nos contamos por millones los que esperamos con ansia la llegada de GH 8. Bonito número.

Un friki destapao.

Bajarse al moro

La expresión "bajarse al moro" tenía dos acepciones para mí hasta el pasado sábado. Por un lado era el término que inspiró a Jose Luis Alonso de Santos para escribir el argumento de una obra que Verónica Forqué y Antonio Banderas protagonizaron en el cine. Vaya risas. También era una frase muy utilizada cuando te quedabas sin pilas, sin sal o sin vinagre un domingo a las 9 de la noche: me bajo al moro o al chino, depende del barrio.

Hasta aquí no descubro nada nuevo, porque me he dejado la sorpresa para el final. El nuevo negocio que tienen los moros en el barrio de lavapies. Realmente no sé si será nuevo ni si será el más sorprendente, pero a mí me dejó con la boca abierta.

En Marruecos el precio de unas zapatillas Puma como las de Fernando Alonso pueden llegar a costar menos de la mitad de precio que en España, y eso los moros, lo saben. Claro que fletar un barco cargado de zapatillas a nuestro país supondría pagar todos los impuestos necesarios, y el precio final del par de zapatillas subiría hasta igualar al de cualquier tienda de deportes en Madrid.

El barrio de lavapies es un sitio genuino. Basta con pasearse durantes pocos minutos por sus calles para descubrir que es un barrio muy distinto a los demás, y que sus paredes encierran tantos secretos como nacionalidades. Una lucha constante por la supervivencia y la convivencia. Hasta allí se acercan curiosos, bohemios y chavales que buscan unas zapatillas como las de Fernando Alonso casi a mitad de precio. Por eso se pueden ver grupos de quinceañeros con su chupa chevignon, la gorra nike al más puro estilo neoyorquino y el mp3 colgando junto al rosario fluorescente.

Para conseguir que su negocio sea fructífero los moros tienen que conseguir evadir el pago de impuestos fronterizos, y la solución es sencilla. Primero mandan hasta la península un barco cargado de zapatillas del pie derecho, por lo que la mercancía es catalogada como de desecho al no tener ninguna utilidad comercial, o eso creen los ingénuos agentes de aduanas, que no imaginan que por otra vía estan llegando los pies izquierdos que también han sido catalogados con el mismo criterio.

Los chavales entran en un domicilio que han conocido por la universal estrategia publicitaria del boca a boca. Una vez allí uno de ellos hace de intermediario entre el moro y los compradores. Dentro del salón del domicilio, en el mueble en el que todos guardamos manteles, libros, dvd´s y botellas, están expuestas las zapatillas de marca previamente emparejadas. El intermediario hace fotos de los modelos con su móvil última generación y sale fuera del domicilio a enseñarle a sus colegas el material y el precio.

Si hay trato, el chaval pasa a por las zapatillas de marca que lucirá como Fernando Alonso, pero a mitad de precio. Hasta que éste se entere de lo económico que resulta bajarse al moro.

Cómo hemos cambiado

Ironías de la vida, cada vez que Sole se sube a un escenario a cantar esa canción parece que está narrando su propia experiencia. Algo que no puede resultar muy extraño tratándose de un grupo que compone sus propios temas, aunque habría que tener en cuenta que fue compuesto hace más de una década y es justo ahora cuando cobra su mayor sentido.

Presuntos Implicados se quedan sin voz, y me atrevería a decir que sin alma, porque no creo que quieran emular a Celtas Cortos cuando intentaron suplir a Jesús Cifuentes. Se quiera o no, el vocalista es el sello del cada grupo y sin Soledad Jimenez, nunca podría ser igual.

Y todo porque estos chicos han cambiado, han dejado lejos aquella amistad, su verano ya pasó y tienen anclados todos sus veleros.

"Y es tan triste recordar,
que cada historia tiene su final"

Ya empezamos con las tonteridas


Esto me recuerda a las interminables presentaciones power point con moralina, que encima te exigen mandársela a tropecientos amigos para demostrarles que realmente eres su amigo, aunque ni le llames, ni le veas, ni te acuerdes de su cumple... coño, ahora que me acuerdo el miércoles fue el cumple de uno y ni le llamé. Menos mal que no le mandé ninguna presentación... je je je.

El caso es que la buena de niñaaa me ha nominado para participar en una experiencia piloto que promete convertirse en el nuevo hit de las chorradillas blogeras. Y como es la primera vez, pruebo. Que de todo hay que probar alguna vez. Hay que escribir las cinco manías propias y "obligarle" a otras cinco personas a hacer lo propio.

Tengo cinco manías, y seis y siete y diez, y sino que se lo pregunten a una que yo me sé, ahora que empezamos a buscar nuestro hueco en el nido. Algunas de ellas y no las menos importantes son:

Manía 1: Cuando me levanto por las mañanas necesito estar cinco minutos mirando al techo con la luz encendida. No hago nada en concreto, simplemente calculo si aguantaré despierto el resto del día antes de la hora de la siesta. El problema surge cuando decido que no va ser posible.

Manía 2: Empiezo a leer el periódico por el final, pero solo los periódicos, las revistas no.

Manía 3: Cuando voy andando por la calle y me aburro cuento los baldosines del suelo, de dos en dos, y con números impares. Sino hay baldosas, estan mal puestas o voy en coche, cuento los árboles y las farolas. Pero nunca paso del número 9. Vamos que siempre voy tatareando internamente uno, tres, cinco, siete, nueve, uno, tres, cinco, siete, nueve, uno...

Manía 4: No me puedo acostar antes de las 12 de la noche, me parece una pérdida de tiempo, por lo que a veces vagabundeo sin sentido por la casa esperando a que llegue la hora, y muchas veces muerto de sueño.

Manía 5: Tengo que meterme en la cama con calcetines, por eso tengo unos calcetines para dormir. Aunque luego me los tengo que quitar pocos minutos después de meterme en la cama, antes de dormirme. Por la mañana, cuando me levanto me los tengo que volver a poner antes de pisar el suelo.

Mis nominados a ser contagiados por este virus son:

  • Sakis

  • Lobo

  • Calatrava

  • Siego

  • Nino ku



  • Me sobran las bolsas

    Música estridente, ropa por los suelos, señoritas en paños menores... no, no es un puticluss, es cualquiera de las tiendas de ropa en cualquier día de rebajas. Odio salir de compras desde que un ser indeseable me hacía acompañarle durante tardes interminables en busca de jerseys, camisas, pantalones o cualquier complemento azul, siempre azul. A pesar de eso, no sé cómo me han engañado esta tarde para ir al centro comercial de moda para gastarnos las pelas que nos han tocado en la lotería (pa un jersey y unos pantalones, que no da para más).

    Después de unas navidades agitadas donde he vuelto a ser el rey mago de mi casa, comprando casi todos los regalos para casi todo el mundo, cuando he entrado de nuevo en ese mundo de bolsas de plástico, maniquíes con miradas perdidas en los halógenos y suelos desgastados, casi me desmayo del impacto. Los colores estridentes me taladraban las sienes y por un momento pensé que me iba a encontrar a Willy Wonka con su gorrito y su barita dispuesto a someterme a cualquier prueba de personalidad.

    Y total para qué, si solo quedaban las tallas "S" o "XXL", pantalones ajustados de colores fosforitos y camisas a cuadros de franela. Asi que al final lo único que haces es dar vueltas y vueltas, y no te puedes comprar ni la mitad de las cosas que llevabas pensadas.

    No sé quién habrá sido el listillo al que se le ocurrió no dejar descanso entre las compras navideñas y las rebajas, pero como me entere de quién fue, le cargo con las bolsas.

    En busca de la armonía


    Según la numerología el 6 es un número que implica armonía en el hogar que se asienta mediante la toma de responsabilidades. Casi me hago caquita al leerlo porque esto no es como el horóscopo del 20 minutos, no se puede adaptar ponga lo que ponga, es que lo dice bien clarito... ¡¡¡ cómo se me muera el tronco de brasil que me han regalao me la cargo con to el equipo !!!. Si es que lo de las responsabilidades no va conmigo, que soy un desastre...

    No me he molestado en leer lo que dice del 5, que ya lo he vivido y ha sido un año maravilloso. Qué coño va a saber el google más que yo, de cómo ha sido mi año, ¿no?. Luces y sombras, como siempre, pero entremedias un eclipse anular que no dejaba definir mucho la intensidad lumínica del ambiente pero que transmitía tranquilidad y buen rollo.

    Feliz metida y sacada de año a todos !!

    Cesta de Navidad


    Ya ha llegado la Navidad, lo han dicho en la tele, y yo me lo creo, faltaba más. También he visto lucecitas por las calles, que digo yo que por qué no las dejarán todo el año, se ve mucho mejor y quedan divinas de la muerte. Ya me han pedido mi lista de regalos para reyes, y me han dicho que hasta el 9 de enero no tengo que currar. Asi que no tengo dudas: es Navidad.

    El otro día ví a mi vecino con una pesada cesta de Navidad. No me saluda nunca pero ese día hasta me abrió la puerta, y eso que llevaba la cesta, un maletín, unas bolsas con compras y el periódico, no se cómo pudo abrirla. Bueno, sí lo sé.

    "¿Me sujetas la cesta?. Cuidado, que pesa. Entre las botellas, el lomo y la cecina, ya pesa un montón. Pero como luego la rellenan con un montón de chorraditas... Y a tí, ¿cuándo te la dan?" Gilipollas. Tuve que reconocer que a mí no me dan cesta, que las monjitas nos invitan a comer cuatro chucherías y nos firman un chirismas lleno de frases cristianitas y nacimientos, que mi abuela colecciona con mucha ilusión. Este año le ha tocado un versículo de Lucas 2,10. Debe estar contentísima.


    Sinceramente, yo también quería un lomo, la envidia me podía. Hasta hoy. ¡¡ Y es que me han dado una cesta !!. He salido del coche con ella encima para que todo el mundo pudiera verla, pesaba un huevo de los míos o dos de cualquiera de los demás. Y ahora mismo la tengo delante deseando que el paso de las fiestas no devore todo su interior y la deje vacía, sin nada.

    Durante los últimos días hemos preparado una obrilla de teatro con marionetas, y esta mañana mis niños la han representado en el festival de Navidad. Ha sido un éxito. Cuando hemos vuelto a la clase les he felicitado por su actuación, y ellos me han dicho que todo ha sido gracias a mí, que de otra forma no habría sido posible.

    Hemos jugado al amigo invisible, al bádminton (yo lo he intentao, lo juro, pero es que sin gafas no veía el chisme ese hasta que me golpeaba en la frente) y me he hecho fotos con medio colegio: "pon caras, pon caras, que siempre sales con la misma sonrisa", me decía una chica que debe tener un book mío, porque se lleva la cámara a todos los eventos escolares. Han venido alumnos buscándome por todos lados para felicitarme la Navidad y es que he dado más besos y abrazos que si fuera el día de mi boda.

    Hoy, me hubiera gustado encontrarme con mi vecino. A ver si podía sujetar mi cesta de Navidad: el cariño de mis alumnos. Le habría resultado imposible, porque me he dado cuenta de que es tan grande que me ha costado guardarla.

    Hoy he tenido uno de esos días por los que merece la pena que sea Navidad.

    Motivos personales


    Esta noche se ha desvelado todo. Hemos conocido todos los entresijos de la familia Acosta y de todos los que les rodean y si la serie me hacía arrodillarme frente a los guionistas, el final me obliga a abrirles un tópic en mi blog... como poco.

    Las series españolas suelen incluir chistes facilones y cotilleos varios para atraer a un público masivo, consumidor de programas facilmente digeribles. Por este motivo, apostar por una trama compleja, cargada de dobles sentidos y giros rápidos sin tener el sello americano, es cuanto menos arriesgado. Y los resultados así lo confirman: cualquier capítulo de "Aquí no hay quien viva" supera facilmente los seis millones de espectadores, ayer mismo una cutre serie americana sin pies ni cabeza, actores pésimos y una trama infantil atrajo a cinco millones de seguidores, y todo porque la crítica, americana, dice que "Los 4400" es la serie de misterio del año. Lástima por los Pérdidos, qué pronto se olvidaron de ellos, como a estos ya los tienen encontraos...

    A pesar de todo esto telecinco decidió programar "Motivos personales" y ni los propios productores de la serie confiaban en tener tanto éxito en su primera temporada. Gracias a ello recibieron la luz verde necesaria para desarrollar todo el proyecto, la segunda y tercera temporada planificadas en un principio. Lamentablemente la cadena ha decidido que le es más rentable estirar hasta el infinito a los cansinos integrantes de la familia Serrano, antes que dejar a los responsables de la serie rodar la tercera temporada. Por eso hemos tenido que presenciarla en apenas unos minutos finales del precipitado último capítulo de la serie.

    Y chapó. A pesar de los impedimentos el final no creo que haya dejado indiferente a nadie, y me alegro muchísimo de haberme enganchado a esta serie porque estoy seguro que es de lo mejorcito jamás grabado en nuestro país.

    Besos llenos de confeti

    El contador sigue pasando, como todos los años. En esta ocasión no solo sumaba un año más, también se cambiaba el dígito de las decenas... y le había cogido tanto cariño. Me acuerdo de cuando cumplí 20 años, menudo trauma, parecía que mi decadencia comenzaba y la verdad, es que si entonces me dicen cómo iba a llegar a cumplir los 30 seguramente habría firmado sin dudarlo. Bueno, quizá con un poco más de pelo, aunque mejor no pienso en el próximo cambio de decena. Calvo, de fijo.

    Yo pensé que el dejar de ser un ventiañero sería el gran acontecimiento del día, pero nuevamente lo mejor fue recibir el calor y el cariño de todos los que se acordaron de mí. Días así ayudan a subir la moral, aunque fomente también el egocentrismo.

    Solo espero que dentro de diez años vuelva a sentirme tan feliz y no por tener nada, sino por tener a alguien que me siga mimando y cuidando tanto.

    Gracias a todos.

    Cuerdas vocales y consonantes

    Se vende.

    Estando el fuego apagado, un as de guía entro por mi viejo transistor. Era un ángel de puntillas que caprichoso me enseñó cómo actuar para tocar el cielo entre partidas de Risk y muñecos quitapenas.

    Treinta y tantos meses después el ángel reapareció. Tenía el corazón de mudanza entre Madrid y Barcelona, pero la mente despierta para demostrar que pese a que todos dicen te quiero, mientes si no reconoces que sueñas con conseguir aplausos de alguien especial, mientras tomas copas en un bar.

    Y es que no vale la pena quedarse en el medio si esto se acaba. Lo mejor es darse con un canto en los dientes porque volvería a tropezar con esa piedra para librar de nuevo la guerra más hermosa del mundo, si eso sirve para tener algo contigo. Al fin y al cabo, somos de colores.

    No quiero tener contacto con la realidad, ya que contigo puedo ser yo y dejaría mi saldo a cero para que tu seas mi reina y yo tu príncipe azul. Debo seguir buscándote para oirte decir: "sí quiero" en la habitación 304 de cualquier hotel.

    Esta historia contínua rodeada de cuerdas vocales y consonantes, cualquier mes de enero, mientras sigo tomando medicamentos para amar y decidir el destino de mi corazón. Menos mal que creo en tí, y por eso tomo la sinceridad por bandera para decirte que espero encontrarte de nuevo perdido en cualquier bar, con tu guitarra, para que vuelvas a susurrarme al oido la historia de tu vida, que bien podría ser la mía o la de cualquiera.

    Gracias.





























    El apa online

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    Volví al lugar donde el amor solía entretenerse y solo queda la canción que dice que no vuelves