Alicia en el país de las Timbartadas


Anda que no he leído veces eso de que los tiempos de crisis aumentan la creatividad, será por eso que entre los temas más escuchados de las últimas semanas está la nueva versión del We are the world o que, después de emocionarnos a todos con Up!, los de Pixar han decidido desempolvar a los muñequitos de Toy Story para subir la recaudación hasta el infinito y más allá pudiendo reciclar el merchandinsing que les sobró hace 11 años.

Tim Burton no podía ser menos asi que en lugar de currarse un guión vuelve a customizar una historia conocida por todos para que fans y seguidores varios corramos a taquilla el día del estreno. Además el filón es importante, desde Blancanieves hasta Buscando a Nemo anda que no tiene mecha para llenar títulos de Disney de ramas retoricidas cual helecho en crecimiento, diálogos vacíos de argumentos pero llenos de retórica e imágenes repetidas que, bajo la gracieta de encontrar un guiño a alguna de sus pelis anteriores, le evitan buscar planos diferentes.


Aunque pueda parecer lo contrario, la peli me gustó. Me gustó porque soy uno de esos fans que lleva un pendrive con el careto de Jack Skellington, tiene storyboards de La novia cadaver en la cocina y corre a por el loctite cuando se resquebraja ese vaso tan chulo que le regalaron sus amigos, evidentemente de Pesadilla antes de navidad.

Me apasiona el universo Burton, me emociona ver cómo pasan por su filtro historias ya contadas y si superan las expectativas como Sweeney Todd ni me importa volver a ver a Depp y Bonham Carter hacer lo mismo de siempre. El problema es cuando el sombrerero loco se queda a medio camino entre un Willy Wonka con lentillas verdes o un Jack Sparrow teñido de naranja zanahoria, sin llegar a explotar la mágica incoherencia del personaje inicial, o cuando la reina de corazones se queda en una mala decolorada superada por un Galimatazo (Jabberwocky) que lamentablemente solo aparece para resarcir a Disney con Carroll por no incluirlo en la versión animada.


El resultado final es una película muy visual (no me extraña que quieran explotar su lado 3D con tanta taza voladora), pobremente interpretada por unos personajes principales que no se atreven a pasar del recibidor y tristemente poco aprovechada por los personajes secundarios que provocan algunas de las mejores secuencias aportando, como pequeñas píldoras, ese regustillo a película correcta con el que sales del cine.


Ya veremos con qué nos ataca Burton la próxima vez, porque no hay que negarle que llega como nube de cenizas volcánicas impregnando y colapsando todo lo que le rodea, pero este intento de darle una conexión emocional a la incoherencia del país de la maravillas ha caído en el tópico. Lejos de desvelar el final, creo que se ha dejado llevar por la influencia Lost con ese tablero donde las fichas manejadas al antojo del bien y el mal, son movidas aquí y allí para dar jaque mate a una historia que no tenía por qué terminar, simplemente había que dejarse llevar por la locura.

ebs o Ella Baila Sola, el retorno.

Despierta.


No sé si ha sido un dulce sueño, un letargo involuntariamente prolongado o una pesadilla desesperada, el caso es que despiertan, o casi. Parece que fue ayer cuando viendo Madrid Directo me dí cuenta que Marta y Marilia no iban a permitir que sus egos compartieran nuevo disco, "cómo repartimos los amigos" era la crónica de una separación anunciada, pero lo cierto es que han pasado 8 años, si es que yo aún era un adolescente!!. "Yo ya no sé si mi tiempo es del pasado o del presente, si a los cincuenta seguiré cumpliendo veinte".

Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que Marilia se ha hecho una pedazo cirujía que no parece ella, vamos, que se ha cambiado el nombre por Rocío Pavón y ha rejuvenecido unos pocos años... A la vista está que fisicamente ya hemos perdido, porque o me estoy haciendo mayor y tengo en "on"el chip neutralizador de atención a féminas menores (por si son alumnas) o es que Marilia era mucha Marilia.


Marta ha decidido "cumplir lo prometido" tal como dijo hace años en su disco solitario y volver a la música. Para mí que el problema ha sido que su reciente maternidad no le ha dejado tiempo para componer todas las canciones de un disco, vamos que por no currarse no se quería ni esforzar en poner nombre nuevo a un dúo. Sólo ha tenido que rebuscar entre sus fans con guitarra (ya se sabía las canciones antiguas), que compusiese 5 canciones y resucitar ebs pensando que "seguro que aún queda eso que nos hace fuertes, tiene sentido creer".

Al final Rocío es lo peor y lo mejor de la vuelta del grupo. Lo peor porque por más cierto que sea que Marilia no ha querido volver a la música, aunque se lo pidieron primero a ella (qué detallazo!!), es inevitable echar de menos su voz. Rocío tiene una voz muy bonita pero muy personal, tanto que hay que hacer mucho esfuerzo para ponerte en situación de estar escuchando a uno de mis grupos favoritos de los 90. Es más incluso a veces creo que deben mejorar el empaste de sus voces (se dice así señor dentista?). Pero algo bueno tiene la chica, sin duda alguna ella es la compositora de las mejores canciones del disco: tequila, donde más lejos y baldosas son mis favoritas, y curiosamente las firma ella.

Ya veremos si realmente están lo suficientemente despiertas como para publicar un nuevo disco, el que confirmaría su vuelta con toda fuerza. De momento las dejaremos en duermevela para ver cómo avanzan las cosas, porque después de escucharlo lo cierto es que engancha, es bueno, aunque no sé por qué no tienen el apoyo suficiente de los medios ni ellas parecen esforzarse mucho por promocionarse, entre otras cosas porque han decidido sacar como single la peor canción del disco... una pena.

Nota para nostálgicos: si no sabéis qué hacer con esos 12 eurillos que tenéis en el bolsillo, compradlo, merece la pena.

Un dios salvaje


"Yo creo en un Dios salvaje. Él es quien nos gobierna, sin solución de continuidad, desde la noche de los tiempos". Con esta sentencia resumiendo el argumento y Maribel Verdú defendiéndolo en el escenario, el éxito estaba asegurado.

Los actores se despiden dejándote la extraña sensación de haber encajado con humor un drama que cada día se extiende más: la hipocresía. Cuánta gente te intenta dar lecciones de vida aparentando ser lo que no es, y lo que es peor, intentan imponerte una moral politicamente correcta mientras ellos, en la intimidad, juegan a incumplirla. Por eso Ángel no puede ganar GH 11.

En la obra, un desafortunado conflicto entre dos niños sirve para destapar la falta de coherencia y el verdadero germen de la agresividad de dos familias que, como veo a diario, acaba repercutiendo en las dos criaturitas. Pero es normal. Por mucho que avance la sociedad, nos seguimos encontrando con descarados ejemplos de manipulación, censura y condena bañados de moralidad, que intentan encauzar cada uno de nuestros actos para prevenirnos de aún no sé qué daños. El otro día en "El hormiguero" Pablo Motos y el cantante de Mika se reían recordando cuando nos decían que si te masturbabas, te quedabas ciego, el problema es que ahora son otros los que no me dejan ir al cine a ver Saw VI por vete tú a saber qué paja mental, lástima que esas pajas no hayan convalidado la ceguera de este memo antes de clasificar de pornográfica la sexta entrega de una mis sagas de terror favoritas. No voy a caer en la demagogia de que es mucho más violento comprobar cómo en nuestro mundo un militar puede cargarse sin mucho problema a 13 personas en Tejas, pero ¿a qué narices se mete un tio a decirme a mí si puedo o no puedo ver una película? ¿le digo yo a él que no le tape la cara a su mujer mientras se la tira? lo mismo semejante vista es más difícil de digerir y sí supone un daño irreparable al cerebro... o por lo menos es lo que me da por pensar analizando sus actos. Como desgraciadamente este tipo de personas siguen con poder en el mundo, Angel no puede ganar GH 11.

Querer defender a tus hijos debe ser un acto de sobreprotección bastante instintivo y por otro lado muy comprensible, por eso en la obra queda patente que resulta muy complicado controlar los instintos y guardar las apariencias. Maquillar a la bestia interior con falsas formas aprendidas en libros de estilo del siglo pasado o consignas progresistas que no terminas de entender. Y todo se desmorona cuando se pierde lo único que debería prevalecer por encima de todo: la dignidad. No termino de entender cómo alguien puede salir a la calle a exigir que una mujer no pueda abortar o que un hombre no pueda acostarse con otro, y volverse a su casa como si no hubiera pasado nada. Cuando por lo que deberíamos luchar es precisamente por todo lo contrario, porque cada día todos pudieramos caminar con libertad y dignidad, libres para actuar como nos pete, dignos de saber que nuestros actos nos liberan de problemas, nos satisfacen, nos hacen más humanos y, por supuesto, respetan a los que conviven con nosotros. Por eso los guardianes de la moral, los habitantes de la habitación azul con Angel como acólito tres ediciones después, nunca deberían ganar un concurso de convivencia como Gran Hermano.

Por eso me gustaría creer en un dios instintivo, sin prejuicios, libre, un dios salvaje que me gobernara desde la noche de los tiempos.

Echo de menos mi forro


No es que esta prórroga al verano me haga sentir nostalgia del frío, ni que haya dejado olvidada ninguna prenda en alguna salida campestre, es que no es lo mismo seguir siendo fan sin poder compartirlo con mis forreros.

A no ser que algún acontecimiento inesperado o giro no previsto provoque un cambio radical al rumbo iniciado, es evidente que GH 11 pasará a la historia del programa con categoría de cinco estrellas, como ya lo hicieron GH 1, GH3, GH5 y GH8. Sí, siento devoción por este programa, sí, lo sigo defendiendo a muerte porque los jueves son sagrados y me lo paso como un enano viendo cómo un simple programa de televisión sabe hacer espectáculo puro y duro once años después. Y qué?

Esto de tener que defenderse contínuamente por ver la tele me parece muy triste, casi tanto como que me tenga que meter en un cine porno a ver Saw VI, algo que ya comentaré en otro tópic otro día de estos. Por eso necesito recuperar el redil, necesito volver a ese reducto de frikismo donde sin tapujos nos hacíamos firmes defensores del ainhoismo, llegando a desear el peor de los males a todos esos insulsos fresistas capitaneados por Mila y Cala. Qué será de Big, de Zip, de Lady Jane, de Abin, del Zar y tantos (siego te tengo localizao)... lo mismo están buscando un sitio cutre, destartalado y gris donde el color lo ponían nuestros comentarios.

Necesito sacarle las túnicas de pellejo a Indhira y su machismo desenfrenado que no se merece otra cosa que una tarde encerrada con Lis en el confe mientras comentan las imágenes de Arturo con la coteca haciéndole ojitos a la cabeza-de-turco-carol. Necesito descubrir si se merece más ganar Hans, Carolina o Laura, si todo el mundo piensa que Saray es la hermana gemela gorda de Melani, o si no será cierto que Gerardo es Bruno después de pasar por Dermoestética, que a mí sí me resultan parecidos.

Forreros del mundo, agrupaos !!

Sueños que se hacen realidad

Hay situaciones que no dejas de imaginar sin saber si van a llegar a convertirse alguna vez en realidad. Dejando de lado la intencionalidad sexual que alguno quisiera darle a esta primera frase, seguro que hasta al más gallardo le saltarían los colores reconociendo a viva voz cuál ha sido ese momento con el que le ha gustado fantasear mientras paseaba por la calle, leía un libro o escuchaba una canción...

Aunque pudiera llegar a parecer lo contrario, no he decicido volver al blog (mientras me daba cuenta de la evidente falta de estética de este lugar) para confesar ninguna fantasía oculta, simplemente es que hace poco menos de una semana pude disfrutar de un momentazo musical que nunca pensé que pudiera llegar. Y es que las probabilidades de que un cantautor guatemalteco tocara un concierto en España era poco probable, fundamentalmente porque su discográfica había fallado varias veces en la maniobra.

Pero finalmente allí estaba yo, con la única persona con la que podía compartir una experiencia como esa y la carne de gallina cuando dijeron que faltaban pocos minutos para que comenzara el concierto de Ricardo Arjona. No me lo podía creer. Cuando apareció en el escenario mientras sonaban los primeros acordes de "En el espejo", me dí cuenta de que esa noche no iba a ser facilmente olvidable. Acompáñame a estar solo, hizo que se me saltaran las lágrimas (literal), el problema, taxi, quiero, como duele, te conozco, tarde o minutos me llevaron a la siempre gratificante mezcla de éxtasis y afonía, marcas de la noche en la que el sueño se hizo realidad.


Actualizar, actualizar



La agenda, el sistema operativo, un juego de la wii, el mail, el blog, el perfil de facebook... qué coñazo pasarse todo el día poniéndote al día y total para qué, ¿para decirle al mundo hola estoy aquí y estoy superactualizado?. Puede ser, por eso tenía los dedos afilados de tanto teclear y los ojos miopes de fijar la mirada en la pantalla. Claro que últimamente no he estado muy cumplidor, y es que me era imposible decirle nada al mundo, mientras sentía estar en otra galaxia (aunque he de reconocer que no sé si he aterrizado todavía) y es que estar viviendo en 10 te hace evadirte de las "obligaciones" en algunas ocasiones.

No sé quién sería el ingenioso creativo que auguraba a todos un año 10 en el 2008, basándose en la relevante evidencia de que la suma de sus dígitos hace la decena perfecta. Yo que soy muy dado a creerme las cosas cuando me convienen y que tenía información confidencial para pensar que podría ser cierto, me puse manos a la obra para aprovechar mi año 10. Pero fallé. No tuve en cuenta todos los parámetros y se me olvidó que este viaje no lo hago solo, por eso, para mi sorpresa este año ya va por el 15 o el 16. GRACIAS a muchas personas estoy viviendo un año de muchos cambios, y todos a positivo, que me están permitiendo cargar la mochila de tantas emociones que creo tener energía para llenar más años 10 de aquí en adelante.

Por eso me siento actualizado, completo, renovado. Más feliz de ser como soy, de tener lo que tengo, y de poder compartirlo sin pudor contigo que sé que lees esto desde el cariño que nos une. A pesar de que mi perfil de facebook sea una cutrez, que no responda ni a la mitad de los mails que me llegan o lleve meses sin entrar al blog, no dejo de darle al botón de actualizar.

Compañeros de viaje


Me encanta viajar, si no fuera por falta de dinero y tiempo me pasaría gran parte de mi vida viajando. Recuerdo grandes viajes en mi vida, mi primer viaje de fin de curso a Doñana, la primera aventura en mitad del monte en Sierra culebra, el inolvidable viaje de supervivencia a Marruecos o el romanticismo de París con mi niña, sin olvidarme claro de los cienes de sitios visitados con mi family con la tienda de campaña a cuestas.

Ahora tocaba probar otra forma de viajar, el concepto es fácil: viaje de fin de curso, pero la idea se complica cuando resulta que uno de los responsables eres tú, y los otros 59 acompañantes son adolescentes de 16 años, con ganas de todo eso de lo que todos hemos tenido ganas a los 16, a los 17, a los 18... y para qué ocultarlo, a los 32.

No es cuestión de relatar todos los pormenores del viaje, pero sí dejar constancia de lo bien que me lo he pasado, y de lo fácil que es prejuzgar a la gente. Porque nuestros chicos han dado ejemplo de saber exprimir al máximo la experiencia sin necesidad de recurrir a ninguna de las situaciones que a todos se nos pudieran pasar por la cabeza. Era de necesidad agradecerles los buenos momentos que nos han dado, aunque ninguno realmente lo vaya a leer.


Mi día especial, ¿tu día especial?


18 de marzo, para algunos no es más que el día de antes al día del padre, para otros ni eso, en cambio siempre habrá alguien para quien este día es especial, como lo será el 26 de noviembre, el 9 de agosto o el 13 de septiembre para otros.

Es curioso cómo mientras tu celebras un día especial, y sales a la calle con una sonrisa, descubres que el resto del mundo sigue igual. Por eso hoy le he devuelto una sonrisa a todos los que me he cruzado por la calle, no fuera a ser que hoy fuese un día especial para ellos y no encontraran con quién compartirlo.

No es país para... mí.


Un sentimiento patrio nació en mí cuando ví como el Sr. Bardem iba escalando posiciones en el palmarés de premios cinematográficos estadounidenses. Porque aunque él me cae bastante mal, siempre es un orgullo ver como uno de los nuestros impresiona a los demás, lo que desconozco es si Rajoy incluirá esta emoción dentro de las costumbres españolas, o como la derecha no es muy proclive a apoyar el arte español, se olvidará de ello. Ya le preguntaremos a Cañete. Bueno, que me pierdo, y no es mi intención en este tópic expulsar toda el pus que está fermentando en mi interior cada vez que atisbo la posibilidad de que esta panda de prepotentes carroñeros vuelva al gobierno.

Anoche fui al cine a ver la última de los Coen, para mí era la primera, porque aunque me han recomendado hasta el aburrimiento O´brother, es recordar el careto del Clooney y quitárseme las ganas de hacer el esfuerzo de dedicarle un par de horas. Me aburrí, y a pesar de que Lázaro Carreter diga que es una vulgaridad recurrir al refranero, me animó eso de que "mal de muchos consuelo de tontos". Y es que soy de la opinión de que cuando los movimientos desesperados por encontrar la postura más cómoda en el asiento no dejan oir los diálogos de la peli, es que la peli aburre al personal.

Si Rafa Méndez me deja usar la expresión, diré que No es país para viejos es una supercagada. Más de horas de movimientos de cámara lentos, para algunos será una gran manera de transmitir al espectador el detalle de la acción, pero cuando ya he contado todas las motas de polvo de una secuencia, me apetece que me cambien de escena. El guión es tan cutre que ni el más exigente público de films de fin de semana en Antena 3, le concedería una segunda opción llegado el primer corte publicitario. Y la interpretación de Bardem ha sido mucho más expresiva en Mar adentro o Los lunes al sol.

Vamos, que si me pides opinión aún estas a tiempo ahórrate los 7 euracos que te clavan por ir al cine.

Soy un superfans

Cuando veo a dos tíos como armarios abrazarse llorosos, con la bandera de España pintada en la cara y una bufanda al cuello en pleno mes de julio, el impulso de vergüenza ajena es enterrado al compartir con ellos el sentimiento de ser superfans. Afortunadamente no he sido llamado a ser seguidor de ningún equipo y mucho menos de una bandera, por lo que la emoción que despierta en mí un partido de fútbol es equiparable a acompañar a mi abuela al dentista. Eso no quita que ese impulso descontrolado, que te lleva al ridículo extremo frente a tus semejantes, sea despertado por las más variopintas situaciones.

Hoy me ha reconfortado volver a sentir esa alegría indescriptible cuando he llegado a la estantería de la Fnac donde pone cantautores, y le he visto, todo verde (en homenaje a mí, supongo) hablándome sin articular palabra y mirándome detrás del emblistado. Desde hace años, tengo la manía de pensar que hay discos fabricados expresamente para mí, por lo que cuando cojo el CD deseado lo recibo como si fuera un regalo colocado ahí para que yo lo cogiera, y lo pagara claro. Curioso regalo.

Evidentemente esto no deja de ser una frikada como un trailer de 15 metros, pero a mí me hace tremendamente feliz. Por eso celebro la llegada de Pedro, como celebraré la de Sergio y la de Tontxu que están a punto de parir, vamos, algo similar a lo que me sucede cuando oigo por primera vez la sintonía de GH después del verano, o aparece Merche en pantalla... Ains, qué friki soy y cómo me mola.

"Buscais la FAMA, pero la FAMA cuesta...


... y aquí es dónde vais a empezar a pagar, con sudor." Que levante la mano al primero que no se le ha puesto la carne de gallina al recordar a la señorita Grant con su bastón de baile golpeando la tarima. Sin duda alguna hubo una época en la que todos queríamos ser Leroy, o bajar la escalera del portal como si fuéramos Danny Amatulo, pero lamentablemente la mayoría de nosotros no pasamos de un triste contoneo de caderas al más puro estilo Carlton Banks.

Quizá sea por ello que ahora estoy enganchadísimo al nuevo reality de cuatro: Fama, ¡ a bailar !. Me está atrapando tanto la escuela de baile de Victor Ullate (hijo), que el hecho de que Paula Vázquez sea su presentadora no deja de ser un pequeño aliciente más, que me hace estar puntual a las 15.25 frente a mi tele.


La idea de pasar al horario de sobremesa un programa de estas características me parece todo un acierto, porque estaba un poco cansado de resúmenes insulsos que esconden como verdaderos tesoros las imágenes más interesantes, para emitirlos en una gala. Aunque no entiendo, por qué esta decisión tiene que impregnar al programa de cierta cutrez impropia de un buen programa-espectáculo. Echo de menos poder disfrutar de los bailes de los concursantes con una escenografía decente: luces, decorado, sonido... pero bueno, imagino que si los datos de audiencia siguen acompañando al programa, la cadena se replanteará esta opción.

Mientras tanto me he comprado unos calentadores y unas camisetas de tirantes, para ver si consigo hacer un portés con mi perro o un loking como los de Sergio.

Vuelve con los bolsillos llenos


See what I see: SAW IV

Qué más quisiera yo que ver lo que ven Darren Lynn Bousman y su equipo de guionistas en la saga de SAW, sobre todo después de salir del cine y ver la cuarta parte de la historia. Una nueva ficha de un puzzle que, a pesar de que se sigue alejando cada vez más de la genial SAW para continuar la estela de la secuela, se ha ganado un hueco en mi estantería junto a sus predecesoras. Advierto a los navegantes que este tópic está lleno de spoilers en cursiva, para que nadie se acuerde de mi madre después de leerlo.

Lo que comienza con una autopsia en la que no se escatima en la recreación de cada uno de los pasos a seguir, ahora sé que no quiero que me hagan una autopsia ni muerto, se llena de vísceras, sangre y sadismo conforme avanza el metraje. Sin duda alguna, junto con los interminables giros de cámara y los sonidos estrepitosos, son la parte desechable del film. Aunque supongo que el incluirla dentro del género terror-gore hace que vayan en aumento este tipo de efectos carentes de sentido y lógica para el desarrollo del guión. La magia se encuentra en las trampas que Puzzle va diseñando para cada uno de sus juguetes a los que pretende dar un baño de ética y sentido de la vida un tanto peculiar, pero cuyo lema todos firmaríamos: aprecia tu vida. Tanto por la genialidad de su ingeniería, como por el sentido que el maestro le da a su obra. Eso sí, en esta ocasión podrían haber intentado evitar la obviedad esperable por los que devoramos las tres primeras partes, porque de todos los artilugios creados por Jigsaw para esta ocasión, solamente el que deja atrapado a los dos polis protagonistas y el del voyeur merecen mi aplauso.


Ya a nadie sorprende que una película te esconda sus verdaderas intenciones hasta un inesperado giro final, para conseguir que el efecto sorpresa te deje pegado en la butaca buscando una explicación a todo lo que has visto. Y mucho menos que la trama pierda la linealidad temporal para que, cómo un engranaje, nada tenga sentido hasta que tengas a tu disposición todas las piezas del puzzle y nunca mejor dicho. Pero que no sepas qué película estas viendo hasta los cinco últimos minutos, he de reconocer que nunca lo había vivido. Anoche pensaba estar viendo la cuarta parte de una de mis sagas favoritas, pero cuál fue mi sorpresa al comprobar que era una versión avanzada de la tercera, como si del service pack windows se tratara. La acción de ambas películas son simultáneas en tiempo y espacio, por lo que personajes que creías muertos aparecen en escena dejándote totalmente descolocado hasta que aciertas a descubrir lo que está ocurriendo. El problema es que los que esperábamos ver un avance en la historia nos hemos tenido que conformar con añadir datos a lo que ya conocíamos, pero sin llegar a descubrir qué es lo que ocurre después de la muerte de Puzzle.

Por eso me gustaría tener en mi poder las siete entregas de las que se supone consta el proyecto, para poder ordenar la historia y descubrir toda la fuerza de Puzzle, uno de mis malos malosos favoritos.

Adiós peña !

Hace bastante tiempo que dejé de frecuentar ese antro destartalado y surrealista que siempre ha sido nuestro GE, la verdad es que desde que K.ta decidió hacer reforma (aunque las goteras así lo exigieran) nunca volvió a ser lo mismo. Todos tenemos una teoría que justifique el estado ruinoso en el que quedó ultimamente, pero seguramente lo más acertado es pensar que se estaba cerrando un ciclo que no podía durar eternamente.

A pesar de que ya no solía traspasar la puerta de entrada, de vez en cuando me asomaba a ver si algún rebotado como yo me devolvía una sonrisa, como tantas y tantas veces había ocurrido antes. Hasta hoy. Hoy me he pasado por allí, me imagino que por última vez. En la puerta colgaba un ADIOS PEÑA, con el que K.ta daba un carpetazo definitivo al lugar en el que conocí a mucha gente estupenda. Con algunos tuve el acierto de intercambiar msn, mail o móvil para poder seguir manteniendo el contacto, a otros espero volvermelos a cruzar alguna vez por algún lugar. Iba a hacer mención a todos ellos, pero por miedo a dejar a alguien importante fuera, mejor lo dejamos estar.


El circo de los horrores


"Había una vez, un circo..." A pesar de que Suso Silva haya trabajado con el más aventajado de los payasos de la tele, dudo que ninguno de ellos cupiera en su asombro si descubriera que éste ha transformado a la gallina turuleta, Don Pepito y Don José o el ratón de Susanita, en vampiros, monjas ensangrentadas y muertos vivientes sin cabeza.

El espectáculo comienza desde que te atreves a poner el pie en el interior de la carpa, mientras esperas la llegada de Nosferatu, sus hijos te acompañan a tu asiento entre sustos y gritos, por lo que muchas veces dudas si estas en el circo o en el pasaje del terror. Los relámpagos, el humo y el juego de luces se confunden con las risas de desesperación y los gritos desesperados, hasta que Suso-Nosferatu te da la bienvenida, aconsejándote no perder de vista tu asiento en ningún momento.


Poco a poco ese ambiente terrorífico tan sumamente bien recreado va perdiendo intensidad y fantasea con la poética del circo tradicional bien entendido y alejado de estereotipos simplones, eso sí, rodeado de ataúdes, tumbas y zombies.

El circo de los horrores es horrorosamente divertido y sugerente, donde el público no deja de interactuar con sus gritos histéricos, sus risas (a veces carcajadas) y su asombro. Sin duda alguna Suso a vuelto a crear un espectáculo mágico y lleno de fuerza. Enhorabuena.
El circo ha muerto, vamos a desenterrarlo

Perché ti amo a voi















Hace unas semanas no estaba rodeado de críos inmaduros incapaces de diferenciar los colores de sus rotuladores, ni me preocupaba que hubieran salido mal o peor las actas de evaluación extraordinaria, simplemente me dedicaba a disfrutar de la dolce vita. Milán, Leco, Canazei, Venecia y Florencia fueron los cinco destinos elegidos para descansar de nuestros andares en tierras italianas, y pese al miedo inicial de organizarlo vía internet, al final todos resultaron ser la opción perfecta.

Desde la pinacoteca de Breda a la galeria de los Uffizi, pasando por los artesanos de Murano, la mostra o la torre de Pisa, Italia destila arte, en obras. No termino de comprender cómo es posible que allá por donde te movieras las grúas y los andamios siempre estuvieran acompañando a ábsides, contrafuertes y chapiteles. Aunque la fuerza del renacimiento florentino o la magia de los canales venecianos eclipsaban cualquier intento de restaurar la dejadez y el descuido.


Pero bien es sabido que no solo de arte vive el viajero, por eso un paseo por los alpes fue el complemento perfecto al viaje. Sentirte pequeño rodeado de tanta inmensidad es un plácer solo comparable con la intensidad del azul del cielo a más de 4000 metros, por eso las dolomitas, el pico bernina o el lago como son algunos de mis recuerdos favoritos del viaje.


Aunque recuerdos y anécdotas hay muchas, como descubrir que tu coche tiene cinco puertas después de más de una semana de viaje, o embarcar rumbo a madrid rodeado de bolsas del hiperusera. Lástima que haya que esperar para volver a sentir el tiritar del estómago ante el descubrimiento de lo desconocido, eso sí, sin pizza por favor.

Condonados


Condonar, del latín condonare no tiene nada que ver con un condón, que al parecer debe su nombre a un higienista inglés del siglo XVIII, que fue su inventor, y me alegro, porque llevo un rato intentando localizar las semejanzas entre las definiciones de ambos términos sin llegar a convergencia alguna.

Como de condones ya he hablado en el blog, hoy voy a hablar de condonaciones. La razón no es fortuita, más bien derivada de un artículo que publica hoy El País, y que habla de cómo el consejo de ministros del viernes perdonó las deudas contraídas por un valor de 384,49 millones de euros a 11 países: Ghana, Mauritania, Tanzania, Senegal, Mozambique, Uganda, República Democrática del Congo y Costa de Marfil, Bolivia, Honduras y Nicaragua. Y yo que me alegro. Lo que no entiendo es que sucesos de este tipo figuren como noticia secundaria en una página par, con lo que luciría como titular de portada para que todos nos hagamos un poco más conscientes de cuáles son las condiciones de vida de nuestros vecinos.

Enjambrando



No hay nada peor que subestimar a un himenóptero con un saco de veneno en su aguijón, es por eso que tengo la mano como una morcilla de burgos. Claro, que la culpa es mía por querer conocer de cerca cómo viven estos bichillos que Einstein consideró imprescindibles para la supervivencia de la humanidad: las abejas.



Ciego tú, ciego yo, ciegos todos


Ayer me terminé Ensayo sobre la ceguera de Saramago, y me han resurgido unas ganas enormes de escribir en el blog, quitar telarañas, barrer un poquito y hacerme un hueco cómodo donde poder pensar sin necesidad de estar gritando. El motivo fundamental es que me ha sorprendido mucho la forma de escribir de este señor, su prosa contínua unida a la fuerza descriptiva del texto no me dejaban cerrar el libro, hasta que por fin le veo otra vez colocado en la estantería.

Dice el refrán que no hay más ciego que el que no quiere ver, y de eso se aprovecha Saramago para montarse una escatológica y pornográfica historia (a veces literal) en la que ciegos y no ciega conviven en un mundo dominado por el egoismo, el miedo, la solidaridad y la humanidad. Vamos, que le saca una instantánea a nuestro mundo con la historia de ficción más cercana a la realidad que he leído ultimamente, porque quién no tiene miedo a lo desconocido, quién no huye de aquello que puede resultar peligroso, quién no se adueña de lo que es de todos por el bien propio, o quién no sobrepasa el límite marcado empujado por la angustia.

Lástima que el libro termine tan mal, que después de tanto abusar de refránes en el texto, ya podría haberse apropiado de ese que dice que lo que mal empieza, mal acaba.

A pesar de todo, tengo por ahí el Ensayo sobre la lucidez que me llama a gritos, aunque primero tengo que hacer los deberes y leerme los regalos, que sino me regañan.

Por tí

"Quién te dijo que te fuiste
si uno no esta donde el cuerpo
sino donde mas lo extrañan
y aquí se te extraña tanto"

Ha sido muy duro perderte, pero te recordaremos siempre, no lo dudes.

El apa online

El apa online
Volví al lugar donde el amor solía entretenerse y solo queda la canción que dice que no vuelves