Los amigos de los animales

No, ninguna asociación conservacionista ha pagado ninguna importante suma de dinero para que escriba sobre ellos. Las cosas que hago con gusto, las hago gratis...

Voy a hablar de otros animales, quizá un poco más racionales, lo suficiente como para hacerlo en cualquier parte, porque con un plástico les vale. Con pantalones ajustados, pinta de malotes y mucho ego en los bolsillos, el otro día me encontré con Rubén y Leyva. Es curioso, estuve varios días pensando en nuestro encuentro, y ellos ni siquiera saben que me vieron. Lo que son las cosas de la fama, la suya por supuesto. Porque evidentemente hablo de Pereza y de su concierto hace unos días en la sala La Riviera.



Llegamos una hora antes de la apertura de puertas, y empezaron dos horas después de que entráramos, por lo que se hicieron esperar, y eso que intentaron amenizar con unos teloneros que bien podían haber quedao con sus novias, pa joder en casa, que en público y a tanta gente, está feo. Hombre.

Desprovistos de cualquier tipo de pudor empezaron el concierto elevando a los presentes hasta el techo de la riviera, porque no botar sin control al ritmo de animales debe ser pecado. O eso pensaban las cienes de personas allí presentes. Después de dos horas tocando y sudando (recuerdo que estoy escribiendo la crónica de un concierto), me quedé con ganas de Algo para cantar, y eso que con los Pereza estuvieron Los delinquentes, Deluxe y Amaral. Por eso mismo cuelgo la canción para que todos los que la sepan coreen conmigo...



Me ganaron. Me tienen en sus filas, les pienso seguir a donde vayan y hagan lo que hagan, y sencillamente porque lo pasé genial. Vibré, reí, me emocioné y berreé como un poseso(lo siento, por más que he intentado eso de cantar, no me sale muy bien), y espero repetirlo pronto.